Baúl

Arto Arte & Kanteras


En la segunda mitad de los noventa hubo una proliferación de publicaciones independientes que rescataban, nuevamente, el DIY contra los cánones estructurales de los trabajos escritos. Tanto revistas como fanzines encontraron -y desarrollaron a su vez- espacio en una sociedad civil cada vez más consciente de la problemática política/cultural que vivimos en la década fujimorista. Así, empezó una colectivización de frentes que apoyaron a sus coetáneos creando un mini circuito de resistencia.
Uno de ellos fue la revista Sub que surgió como apéndice de Caleta y se enfocó en la escena local.
De ella, hoy tomamos su sección paskines, espacio donde comentaban las nuevas publicaciones nacionales, donde opinan de justamente 2 nuevas publicaciones: Artoarte y Kanteras. Reviews que a continuación trascribimos.

NOTA: Se busca los números de Arto Arte. Como muchos saben ocurrió un accidente y perdí muchos ejemplares.


Paskines

ARTOARTE. El fanzine

Con tan pomposo nombre salió el número 0 de este pasquín en formato tríptico. Con él, Chio Flores, Carlos Troncoso, Miguel Lescano y Augusto del Valle, buscan enfrentar la falta de espacios dedicados a la crítica y difusión de artes visuales.

¿Qué trae? una aséptica biografía de Willem de Kooning (harta fecha, poca alma) que puede servir para rellenar una monografía, pero para conocer al artista, ni un carajo. Una crítica de la muestra Historia Gris del Rojo Amor de Miguel Aguirre que va bien hasta que se empantana en un lenguaje a la “yo corazón universidad” que enfrenta a los lectores con mounstros conceptuales de viscosa apariencia como “lo contemporáneo universal” o “documento cultural”. Además, figura una breve nota sobre una religión de peculiares ritos llamada “Kahloismo” cuya diosa es la pintora mexicana Frida Kahlo.

La crítica en Lima está desacreditada porque el sentido común de cualquiera con dos dedos de frente se subleva ante lo posero, lo mermelero, y lo inocuo, que parecen ser sus principales ramas. Poseros y mermeleros no parecen, pero ojala pongan más irreverencia y entrañas en futuras entregas para diferenciarse más de los críticos convencionales. CONTACTOS: Chio 445-4151

KANTERAS. No Subliminal.

Con 16 páginas, caratula a color, formato A5 y a S/. 1.5 apareció el n° 1, correspondiente a abril, de esta revista trujillana. Pese a limitaciones de espacio similares a las nuestras logra reunir una buena dosis de información sobre grupos y conciertos de la norteña ciudad y reseñas de maquetas limeñas (Decisión Final, Anal Vomit), la tocada de El Tri en El Silencio y el frustrado concierto de Maldita Vecindad en Punta Rockas, junto con brevísimas y dispares notas sobre tatuajes, el campeonato nacional de tabla, Korn, entre otras.

Lo obligatoriamente corto de los artículos y demás incluidos en este número impide juzgar la pluma de sus autores que al parece ser vieron forzados a usar las frases más simples que les fue posible, pero información hay y eso es bien importante, y más aún lo es que se haya concretado este proyecto en un medio tan difícil. Esperamos que la revista dure y mejore. CONTACTOS: Stigma Creativos (044)658457

Poetas del Asfalto # 22


Enero - Marzo del 2004
Fanzine/ Lima - Perú
Poesía/ Social / 36 páginas

Este mes se celebró los 20 años de la maqueta "Sentimiento de agitación", quizá la mejor producción de punk rock en el Perú. Esta fecha, a su vez, sirvió para revivir la discusión sobre el papel de Eutanasia en la movida subterránea y hasta que punto sus integrantes fueron consecuentes con los rollos que profesaron. Es así que desempolvamos este número de Poetas del Asfalto para dar una imagen más amplia de la idea de los autores de esta celebración con respecto a la banda y su trabajo.

Este es un número especial de Poetas del Asfalto pues no encontramos poesía ni manifestos como es común en esta publicación. Completamente abocados en resaltar a Eutanasia este trabajo contienen notas y entrevistas aparecidos en otros fanzines, además de las letras del cassete, arte y opiniones de diferentes personalidades del movimiento.
Desde un plano general podríamos decir que este número tiene muchas taras dado que hay un descuido en el orden de los escritos ("el desorden de por sí es una de las
características de los Poetas...") y se hubiera esperado más que solo una rejunta de viejas notas, sin embargo como documento es importante dado que es Eutanasia la banda que responde como antecedente de la creación de este fanzine y de su cabeza: el siempre controvertido Richi Lakra.
En los escritos (los que fueron exclusivos de esta edición) se nota un intento de mitificar a la banda ("Eutanasia, cuatro corazones de pura dinamita de punk rock") y de vendetta personal (Las broncas con Pedro Psicosis no deberían empañar el trato a la banda). Por otro lado, la inclusión de las letras y el arte del cassete los considero innecesarios (mero relleno) pues hubiera sido más interesante que se incluyeran más artículos (que discutan, no solo alaben) a Eutanasia.
Lo poco rescatable esta en "Intro a Eutanasia" (un manifiesto que tiene tanta rabia como pasión) y la nota "El mensaje anarquista a través de la música" que es conciso y corto pero que dice más que los demás.

Hoy parece que los Poetas han cambiado su posición con respecto a Eutanasia (las palabras de Lakra en el concierto tributo y su deslinde con la posición de creer a la banda como símbolo de la único honestidad que hubo en el punk peruano dicen mucho) lo cual ayudará a imparcialidad a la hora de posicionar a la banda en la historia del rock en el Perú. Sin embargo este número no hace justicia a la perseverancia y trabajo como poetas y entes subterráneos que fueron influenciados por esta importante maqueta.

Contenido:
  • Artículos: - Eutanasia: "4 corazones de pura dinamita de punk rock"
    - Eutanasia (entrevista del fanzine Mosh)
    - Eutanasia: "el underground en Lima"
    - Intro a Eutanasia (un comentario)
    - Opiniones sobre Eutanasia
    - El mensaje anarquista a través de la música
  • Letras de canciones


Precio: ¿?
Dónde lo consigues: En Asko Social, a través de la distribuidora del Estante 18 y de manera directa con Los Poetas del Asfalto.
Contacto: richi_lakra@hotmail.com

Los primeros números de Poetas del Asfalto

Siendo la revista Caleta escuela de mucha de la prensa de música contracultural en el Perú, era indispensable que no hayan tratado el tema de los fanzines en sus páginas. Al menos durante su primera etapa, la revista contó con una sección donde había review de fanzines/paskines contemporáneos a ellos. Así podemos encontrar comentarios de fanzines como Costra, Tarántula (con entrevista incluida), Ultrareves, HartoArte y más. La nota que en esta ocasión presentamos fue escrita por el polifacético Rafo Ráez y trata de los inicios de Poetas del Asfalto, fanzine insignia del medio que hoy cuenta con más de 50 números, donde vemos la gama de escritores que estuvieron en sus nacientes filas. Desde el punto de vista de Ráez, los dejamos con este documento y estrenando scanner (sí, por fin) le dejamos el PDF respectivo (de hoy en adelante todos los review tendrán su par descargable).

Poetas del Asfalto. Los indispensables
Por: Rafo Ráez

Generalmente decimos “hechos y no palabras”,  pero lo que a menudo no sabemos u olvidamos es que la palabra escrita es un hecho, un riesgo, y que algo queda.

Poetas del Asfalto es ya (con sus 4 números , y un quinto en ciernes) uno de los paskines que son como un concierto punk escrito: la entrada es barata (casi el precio de la fotocopia), la participación libre, unos hablan de la soledad y otros del corazón roto, hay panfletarios y líricos, hay líneas buenas y líneas malas (toda tu mugrosa melancolía” – al río Rimac – o “soy como mi corazón: siempre a la siniestra”), hay harto chongo (visual en este caso), algunas letras de canciones (“Instantes Eternos” de Daniel F.), y ninguno está ahí para sumarse al status quo, a los encaramados y narcisos de la cultura oficial, sino para expresar lo que no tiene donde expresarse, y para escucharse entre los que no tienen donde escucharse.

Encontramos textos y/o dibujos de Américo Nego (hoy en la mendicidad), de Kathy D.H. (enérgica voz de Perú No Existe), el porno-punk de Memo Scoria, lo melancólico de Martin M. (de Ilusión Marchita), a “Máskara” (ahora en el manicomio), al recientemente fallecido Abel “Cachinero”, al “ad honorem” ex – Eutanasia Richi Lakra, las historietas caóticas políticas del “Fósforo”, y sobre todo la juventud literaria o gráfica de una larga lista de “ellos y ellas” (Betro Maya, Hugo Cortez, Cesar T., Jessica S., Sandy, Evelyn, Shirley A., David Pillman, etc.) que una y otra vez nos dan un ejemplo de que no es necesario que los reconocidos se enternen para que valga la pena la expresión.

Claro que escribir no es lo mismo que hablar, y ser leído no es lo mismo que ser escuchado, lo último implica más autoconciencia y un juicio más crítico de parte de los receptores, quizás es por eso que siempre ha habido un lazo tan fuerte de lo escrito con el rock comprometido (este siempre más amplio que el rock de protesta), desde la etapa de Vietnam y Bangladesh, hasta la de  la guerra del Golfo; y entre nosotros desde Macho Cabrío, hasta la tremenda y hoy interrumpida fila de fanzines subtes en los 80.

Así que cuando quieras realmente pasar un buen rato de escrito punk busca nomás, y la próxima que veas a un poeta quejándose porque no tiene dónde publicar, ya sabes donde mandarlo.



Informe internacional sobre el rock subterráneo (1985)


El Perú subterráneo en 1985, dos años después de la aparición del movimiento, vivió su gran explosión en cuanto a bandas y diversificación de propuestas las cuales fueron en contra el panorama elitista del arte en el país. Años más tarde pudimos observar que gracias a este fenómeno se reformuló la manera de hablar de cultural alternativa en el Perú. Este informe publicado en la Maximum Rocknroll # 26 de 1985, José Eduardo Matute (líder de Ataque Frontal/Guerrilla Urbana) escribe la posible primera nota del rock subterráneo para la prensa internacional. A continuación la trascribimos.

Perú
Por: José Eduardo Matute
Traducción: Carlos Palacios

Este el el primer reporte que escribo para la MRR, pero les deseo dar a conocer lo que está pasando en Lima, Peru.Desde el año pasado un nuevo movimiento a comenzado en nuestra ciudad. Este movimiento esta hecho por bandas punks (tales como Leuzemia, Narcosis, Escuela Cerrada, Guerrilla Urbana, Kola Rock, Auptopsia y Valium), gente que hace fanzines (Alternativa/o Fernando vial, Av petit thovars 4221, dept 401, Miraflores 18, lima-Peru), pintores y amigos. No somos muchos más o menos 50, pero trabajamos muy cercanos unos a otros. Nos somos punks, este no es un movimiento punk. Nosotros tenemos una actitud punk  y una actitud anarquista hacia el sistema, pero no somos punks porque nuestra realidad es diferente a la realidad punk en otros países. 
En nuestro grupo hay gente de diferentes clases sociales, diferentes realidades, pero un sentimiento de rebelión contra todo poder nos une. Nos rebelamos también contra bandas que imitan, contra bandas que aquí cantan en ingles y en general nos rebelamos contra todo lo que no sea autentico y mediocre. Nos juntamos por un sincero sentimiento de honestidad, de autenticidad. Pongo énfasis en la declaración de que no somos punks porque la gente que va a conciertos y los medios nos llaman punk. 
Por ejemplo recientemente en una conocida revista, dijeron: Punks vs Policia, mencionando un concierto donde la policía interrumpió una banda en el medio de una canción por que los policías sintieron que las letras eran “subversivas e insultantes“, la letra en parte fue: sucio policía actúas por conveniencia, defiendes la decadencia. Abusas de tu autoridad por que en la otra mano llevas la pistola” el concierto termino con balazos y tuvimos que escapar.

Nuestra banda “Guerrilla Urbana“, tocó en ese concierto, lo mismo que Narcosis (quienes fueron interrumpidos. Ellos tiene un cassette auto producido disponible, el primero en Perú), nuestra banda junto con Leuzemia, Autopsia y Escuela Cerrada vamos a hacer lo mismo. Nuestro movimiento está creciendo rápidamente y estoy seguro que en un año será muy grande. Y objetivo así como el de muchos otros es crear y vivir en una comunidad anarquista autónoma donde las relaciones personales puedan ser autenticas. No es imposible y puede ser alcanzado mediante trabajo duro, estar lucido y con unidad.

El flyer que puedes ver aquí se llama Fosa Común el cual significa un gran hoyo en el suelo donde los soldados ponen a los “terroristas” y los “terroristas” hacen lo mismo con los soldados que ellos matan. Esto sucede porque nuestro país se encuentra en medio de una guerra civil.

José Eduardo Matute/Avenida del parque sur 398/Corpac/San Isidro-Lima/Perú

Papales para el incendio (Revista Esquina #2 - 1986)


Inaugurando nuestra sección "El Baúl" tenemos lo que quizá sea el primer artículo publicado sobre fanzines en el Perú. Escrito por el desaparecido Edwin Nuñez (alias Edwin Zcuela, de la mítica banda Zcuela Cerrada) en el número de dos de la Revista Esquina (1986), este artículo nos da una visión del panorama de los ochentas sobre las publicaciones independientes y la reciente (para esa época) aparición de los zines como manifestaciones subterráneas. Sin más preámbulos, los dejamos con el trascrito de la publicación:

Fanzines, pasquines y otros papeles para el incendio
Por Edwin Nuñez

Fanzine: revista hecha por un editor aficionado y que, sobre todo, se desarrolla en un espacio que la misma publicación ha creado: un mercado propio resultado de urgentes necesidades de expresion y donde circulan temas específicos y detallados como el caso que nos ocupa: el rock. En nuestro medio su epidemia se ha desatado - distribuida en conciertos, el puesto "La Nave de los Prófugos" o directamente conectándose con grupos sub - conjuntamente con la producción de maquetas y panfletos siempre vinculados a la movida subterránea.

Sobre la superficie, saliendo de lo suburbano, hemos encontrado dispersas por ahí las revistas Ave Rock, Rockola, Lima Rock y otras; signo inequívoco del interés empresarial por el mercado juvenil, pero ninguna, es fácil comprobar, se ha movido dentro del papel renovador: acercarse a la realidad juvenil y popular de manera que puedan entender sus pálpitos y reacciones, y no con la miseria inclinación de manipular su contenido. Tú quizás me entiendas: y si no, vuelve a leer.

Eso es lo que ha entendido toda la gente que viene trabajando paralelamente en la edición de fanzines; personas que pisan el presente cubriendo sus calles con panfletos, maquetas, elucubraciones y… miedos.
Un panfleto memorable fue el distribuido en octubre del 85 –comienzos del gobierno aprista- en un concierto de El Agustino, firmado por La Familia Azul, donde decía “llevamos ya algún tiempo rascándonos la cabeza…”. Sí. Y la caspa sigue cayendo.

Actualmente, en este 86, si se tiene suerte, es posible obtener maquetas conocidas como Narcosis (Primera dosis) del grupo del mismo nombre, Primer volumen y Segundo volumen con varios grupos, igualmente las de Autopsia y Éxodo. Así mismo fanediciones como Ataque, Sociedad de Mierda y Contagio pertenecientes a bandas sub; Pasajeros del Horror, Subterock, Núcleo, Cólera, Bloke Subpsicótico, Muerte en Babilonia y CTM que son iniciativa personal y retomando lo panfletario Genocidio Perú de Pervert Rod.

- ¡Pucha!... ¿No tienes? – el muchacho pregunta perplejo.
- Bueno, ese fanzine voló rápido – responde el pata que atiende.

El dialogo se efectúa al pie de la entrada principal de la Universidad Villareal; en el puesto ambulatorio “La Nave de los Prófugos” especializado en la venta de maquetas, libros y fanzines.
La vereda está plagada de cuerpos en movimiento. Muchos paran y mira lo que aquella tienda callejera ofrece. El sitio es conocido como un mercado musical de discos de segunda mano.
“La Nave” es un lunar en la zona.
La palabrita fanzine despertó mi interés.

Conectado visualmente con las historietas y el cine, y producido generalmente a través de fotocopias, los fanzines, como los temas escritos, responden en mayor grado a la parcialidad – asumida o no asumida – de que ejecuta el texto; pero debemos tener en claro que la parcialidad no implica falta de objetividad necesariamente. Un fanzine es eso: parcial con una corriente y modo de entender la vida reducido en artículos. Las paltas generacionales son perceptibles a través de ellos y no conozco a nadie que pase de los treinta como editor de uno aquí en Lima. Y bueno, basta ya.

Ultrajemos el pasado

1972 es el año en que los antecedentes han caído. La revista Rock en setiembre de ese año publica su primer y único número. En medio de una falta de criterio deplorable en los grupos de rock de ese momento, se encuentran Tarkus, El Polen y Ayllu quienes asumen una postura vanguardista ejecutando lo suyo y en nuestro idioma.

Luego… desierto. El docenio militar está dejandonos baba.

La posta será tomada a partir de marzo del 78. Rock reaparece convertido en boletín. Su presentación reza: “El rock vuelve ¿Ya será adulto?” Para más adelante decir “… este feliz renacimiento del rock en nuestro medio ha sido posible por el apreciable grado de madurez que han dejado traslucir los grupos locales… Frágil, Nice, Mardi Gras…” (?). Ampararon la postura de que existe música para el cuerpo y música para la mente y un máximo de apología hippie. Al año siguiente, pronto a desaparecer, en el que fue un numero rescatable Rock del Sur (ampliado el nombre – se rebela contra “… el mantenimiento del inglés en el canto, la copia de música es un problema de mentalidad…”(abril 79). Mientras tanto grupos como Crisis, Mole y Opus Dei desprenden su propio trabajo.

Aparece Bemol a fines del año jugando el mismo rol de fanzine – elaborada por aficionados y para aficionados – que las anteriores publicaciones. Tiene pretensiones didácticas, dura hasta febrero del 80 y adiós.
Pero nada le debemos al pasado; pues gente que ahora, hoy, critica y se llena la boca, no fue capaz en su momento de abrir un espacio: todo quedó cubierto de polvo… tanto que ya nadie los recuerda.

Corriendo al presente

Desierto nuevamente y otro gobierno inútil.

Costra es el primer fanzine en Lima y también el que marca la ruptura con las ondas de los 70´s aquí en nuestro medio. Y cosa rara, su faneditor, era el que sostenía la tesis de que “existe música para el cuerpo y música para la mente”, allí en ese boletín de antaño ¿cómo se llamaba?: Había cambiado el hombre. Costra hace luz en la segunda mitad del 83 y su problema es que no hace referencia a la movida local. Leusemia, trío, ya da sus primeras vueltas por los barrios de Lima y el grupo Del Pueblo también hace por su lado con la propuesta de música de barrio. El carisma de ambas agrupaciones hace que vaya germinando la semilla urbana y barrial que impulsa a participar: esa, de la no – limitación. Costra los creen poseros, y los proscribe de sus páginas.

El punto de vista de Costra, al parecer, y que comparte con todos los razones de rock aquí, viene directo de la oleada punk y todo lo que suscitó: apertura a corrientes musicales que hasta hace poco eran marginadas. No. No creo que Costra haya comprendido esto.

Pero una raíz, lentamente, sí lo hizo. “La Nave de los Locos”, revista editada en marzo del 83, comienza a exhibir una serie de publicas virtudes. Cambia su nombre a Luz Negra al año siguiente y en el próximo desembocará en un fanzine que se empieza a conocer en todos los conciertos en el que participan los subterráneos: Alternativa.
Y comprendió que la atención del problema musical-marginal en el rock tenía que llegar a casa, ósea, a ser fundamental aquí. Es así que Alternativa (luego llamada Alternativa Subterránea) se alza como la más importante publicación de su tipo y logra su identificación dentro de la mancha sub naciente de Lima y que hoy cobija a una treintena de grupos de distintas tendencias.

Alternativa da pie a que grupos y personas paralelas sigan su ejemplo apoyando a los grupos nacientes recordándoles su contexto. Su tiraje mayor fue de 300 ejemplares que han sido reproducidos a su vez en variadas oportunidades. Es así. Ahora todos. Todos los fanzines salen del horno sub.

¿Y tú? ¿qué esperas?

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